Principios del Despacho
De entrada no hay ningún caso perdido.
Es sorprendente, como cambian las cosas cuando se examinan a fondo hasta encontrar el último escollo o cómo puede cambiar el destino con giros en el juicio, las pruebas, procedimientos y sobre todo por la búsqueda de soluciones más allá de lo aparente.
Ser uno con el Cliente:
Escucharle atentamente, anotar incluso los detalles que pueden pasar inadvertidos, como hacen los investigadores, muchas veces esos pequeños detalles nos han procurado la victoria. Entrar en la mente del cliente, entenderle, ya que vamos a luchar por él.
Atención amplia:
Se puede pedir una cita las veces que quiera para aclarar dudas o saber cómo van los procedimientos
Mantener informado al cliente:
Cada vez que surge algo nuevo le avisamos, también le llamamos tras largo tiempo de inactividad por parte de los juzgados, simplemente para informarle.
¡Tengo ganas de ganar!
Es la gran fuerza motivadora, escudriñar la ley, jurisprudencia, pruebas, explicaciones, documentos, todo lo que sea con tal de ganar. Se hacen todos los intentos por ganar y buscar la mejor solución, pero, con ganas, con fuerza!, con energia.
Somos Peleones:
Si tengo razón, tengo razón!, y si no?, que me la quiten!
Somos humanos:
Si no hace falta ir a juicio, arreglémonos pronto y busquemos soluciones para todos. (Pero si vamos a juicio... ¡Cuidado!)
